Me gustan los días en que los relámpagos alumbran la vida con su violencia cerca de mis ojos, cerca de los cuerpos que empiezan a ser ciertos, el aire que hiende la borrasca y puede a la noche cuestionarle el artificio, me gustan las tempestades largas cayendo torrenciales sobre las laminas del techo en perfecta oscuridad y el único sonido del pincel en la tela o en el cuaderno, creer a oscuras que a Ana si puedo dibujarla, la materia oculta y luminosa que puede decirle a los hombres que otro es el poder el que los trajo a la tierra y es la única certeza que han tenido desde siempre cuando intentaban hacer ciudades para escapar de las tinieblas.
Me gusta cuando corren despavoridos los niños y saltan descubiertos para el trueno y el agua anda por sus pies al lodo y el cielo se vuelve transparente, afilado, terrible. Y puedo quedarme por horas mirando el agua, su rabieta, sus cauces y pienso que Ana tendría miedo y preguntaría ¿ me das besos ahorita? Y al hacerlo, sabría el mundo desde ahora nos ha sido revelado.
Hoy fue un día con relampagos, cuantas ganas de estar contigo.
ResponderBorrarp.d. cerraré los ojos?